Sí, y tú muy bien lo sabes, ¿Que si me quieres? No hay duda de ello. ¿Que si te espero? Sí, cada segundo de mi vida. ¿Que si te extraño? Lo hago como lo haría la piel del náufrago a la noche. ¿Que si cuentas conmigo? Así es, en todo lo que necesites, o en lo que se te ocurra ¿Que si cuento contigo? Hasta el infinito si es necesario. ¿Que si te amo? Sí, como dos almas que estuvieran destinadas a encontrarse y amarse a costa de todo. ¿Que si me amas? Sí, tan segura como que de todo lo que haga tendrá una consecuencia para bien o para mal. ¿Que si te necesito? Sí, como la esperanza de un padre a su hijo en guerra Es así, un amor simple y grande, no es superficial ni mucho menos territorial, no es un amor de niños, es un amor que va "más allá del bien y el mal", no es un amor de novelas, es un amor real.
Si yo... tú. Si caes... yo contigo y nos levantaremos juntos en esto unidos.
Si me pierdo... encuéntrame. Si te pierdes... yo contigo y juntos leeremos en las estrellas cual es nuestro camino. Y si no existe... lo inventaremos.
Si la distancia es el olvido haré puentes con tus abrazos pues lo que tú y yo hemos vivido no son cadenas… ni siquiera lazos: es el sueño de cualquier amigo es pintar un te quiero a trazos y secarlo en nuestro regazo.
Si yo...tú. Si dudo, me empujas Si dudas, te entiendo Si callo, escucha mi mirada Si callas, leeré tus gestos.
Si me necesitas... silba y construiré una escalera hecha de tus últimos besos, para robar a la luna una estrella y ponerla en tu mesilla para que te de luz.
Si yo... tú. Si tú... yo también. Si lloro, ríeme. Si ríes, llorare pues somos el equilibrio, dos mitades que forman un sueño.
Si yo... tú. Si tú... conmigo. Y si te arrodillas haré que el mundo sea más bajo, a tu medida, pues a veces para seguir creciendo hay que agacharse.
Si me dejas, mantendré viva la llama hasta que regreses, y sin preguntas, seguiremos caminando. Y sin condiciones te seguiré perdonando. Si te duermes, seguiremos soñando, que el tiempo no ha pasado que el reloj se ha parado.
Y si alguna vez la risa se te vuelve dura, se te secan las lágrimas y la ternura, estaré a tu lado, pues siempre te he querido, pues siempre te he cuidado.
Pero jamás te cures de quererme, pues el amor es como Don Quijote: solo recobra la cordura para morir. Quiéreme en mi locura, pues mi camisa de fuerza eres tú, y eso me calma, y eso me cura…