No he vivido mucho
tiempo,
Tampoco he recorrido
el mundo encontrando paisajes
Ni experimentando
locas aventuras,
Aún me faltan muchas
cosas por vivir, lo sé,
Pero mi instinto me
dice que aunque haga todo lo que nunca he hecho,
Ver las cosas más hermosas,
Sentir, hacer cosas
locas,
Lo que vi aquella vez
en mi habitación, puede superar con mucha ventaja
Todo aquello,
Así es, la imagen de
mi amado,
Yacía dormido e
inocente en mi cama.
Me brindaba la paz que
muy seguramente no podía encontrar en otra parte,
Que sólo encontraba observándolo,
Sus ojos cerrados, su
piel desnuda,
Era casi como una
charla con su alma,
En la que el silencio
era el protagonista,
Pero en la que
sentimientos tan puros inundaban aquella habitación.
Lo amo lo sé, y quiero
hacerlo lo que dure la eternidad.
