Odiamos
a los parásitos
Pero
en alguna ocasión lo hemos sido,
Cuando
tenemos pereza física y mental
Y
esperamos a que alguien haga
Las
cosas por nosotros,
Y
después pedirlo como favor para disimular la desfachatez.
Cuando
dependemos de otro
Para
tomar cualquier decisión.
Cuando
queremos hacer las cosas igual
Que
otra persona por temor a que si las hago diferentes
No
me salgan igual de bien.
Cuando
alimentamos nuestro morbo
Con
las desgracias de otros diciendo,
“Menos
mal no soy yo”.
Cuando
estamos deprimidos
Y
absorbemos la felicidad de alguien
Convirtiéndolo
en un cuerpo andante.
Para
no pensar por nosotros mismos.
Pero
en algún momento de nuestras vidas nos convertimos en uno de ellos,
Los
alimentamos culpando
a los demás de serlo,
a los demás de serlo,
Y
no aceptar en lo que nos estamos convirtiendo.
De
tanto odiarlos
Ahora
formamos parte de ellos.
No sé si me pasé, o si hiera a alguien que llegue a leer esto.... Sólo que me costó aceptar que yo también en algún momento pasé por esto, tal vez por eso generalicé, porque el paso más difícil es reconocerlo. Igual aquí estoy, desahogando mis pensamientos en un escrito. Saludos.
